El día de hoy se celebra el onomástico de Yma Sumac, una peruana que marcó un hito en lo que, incluso al día de hoy, es la representación del gran arte, de virtuosismo y de éxitos conjugados en un ser que parece de otro mundo; pero que, muy en el fondo, es parte nuestra.

Aunque no conocí el trabajo de la soprano, me gustaría recordar algunos elementos que evidencian esta última idea:

  1. A mi esposa le pusieron el sobrenombre de “Yma Sumac” cuando era una bebé. Esto, por su voluminoso tono de voz al llorar.
  2. Solo una voz como la de Yma Sumac podría representar la potencia de otro virtuoso que nos habla tan desde adentro, como lo es José María Arguedas. Por ello, escogí una canción de la cantante para dar sentido a las dotes del narrador en su centenario.

3. La celebración del 94 aniversario de Yma Sumac por parte de Google fue motivo para conocer que su origen está relacionado con la familia de una amiga muy querida.

¿Coincidencias? Si lo fueran, serían de lo más felices. Caso contrario, nos honra la cercanía con que esta peruana pudo entrar en nuestros corazones.

.