El prestigio de la mano es el anzuelo que resta
en las anáforas muertas

O por ejemplo
la fotografía de una cubeta vaciada de pesados neutrinos

Los quásares callan
separan la tierra de sus paraísos

Allí descansan personajes callados
y de grito abciso

Coincidieron los colores la persona el tiempo
y el empellón de la puerta

Rechinan los dientes
para el agua que pesa y ladrillo que aspira
para fuete subido y la falta de luz
para tierra que muere alrededor de la niebla