mmj2017

Mauro me recibe en su sala. Lo acompañan dos perritas sumamente distintas: una parece un lobo mediano de color caramelo. La otra es pequeña y de color blanco. Me confiesa que son recogidas de la calle y que tienen una historia más interesante que muchas de las cosas que ha escrito. Tiene una mesa de centro con agua, refresco y una jarra de vodka combinada con jugo de naranja. Mi curiosidad tiene efecto. Me sirve un poco de lo último y se sirve su propio vaso con abundante hielo.

Al cabo de unos minutos, las perritas se echaron en distintos lugares de la sala. Parece que ya me han reconocido como amigable. Me confiesa que lo siguen cada vez que baja las escaleras, pero no sabe si lo consideran el alfa o simplemente alguien a quien cuidar.

Entrevistador: ¿Cuándo empezaste escribir?

Mauro Marino Jiménez: Todo empezó un poco antes de los quince años. Tenía un amigo que me hizo escuchar la primera parte de la Novena Sinfonía de Beethoven y luego la pieza más conocida de Zamfir. Él se fue a traer un café y yo me apoderé de su computadora para escribir lo que sería mi primer poema publicable. En paralelo armé un conjunto de cuentos con los que gané  los juegos florales de mi colegio. Fue un inicio en el que se combinaron muchas cosas:  aprecio por la belleza, búsqueda de identidad y el combate con una personalidad introvertida. Escribir me ayudó a confrontar distintas posibilidades: las reales, las que más me gustaría y las que menos quisiera.

Otra motivación importante fue compartir amistad con amigos dedicados a alguna actividad artística: la escritura, el dibujo y la música. Lo mejor de todo es que crecimos de forma independiente, sin ninguna prerrogativa sobre cómo debíamos hacer las cosas. Incluso llegamos a publicar dos revistas.¡Fue maravilloso!

E: ¿Te consideras introvertido el día de hoy?

MMJ: Es gracioso que lo preguntes, pero creo que lo sigo siendo a mi manera. Tienes que hablar poco y observar mucho lo que hay fuera y dentro de ti para poder crear algo. Pero bueno, ahora soy menos ermitaño que hace veinte años.

E: Estoy con tu novela El agente y la psíquica y me parece muy interesante. Sobre todo, me causa muchas interrogantes. ¿Por qué decidiste incursionar en la ciencia ficción?

MMJ: Creo que más que una decisión fue una necesidad. Empecé escribiendo  una especie de crónica sobre cosas que he vivido y visto, pero en un momento los personajes comenzaron a desbordarse y tenía que darles más historia. Darles la oportunidad de que sean ellos mismos. Fue entonces que decidí cambiar la dirección hacia la ciencia ficción, porque es un género que permite explorar distintos ámbitos de la humanidad. Les creas necesidades y carencias en las que ves lo mejor y lo peor de ellos. Por eso también es que comienzan a aparecer voces de algunos de los personajes  en segunda persona.

E: Eso también quería preguntarte. Con Barack y Evelyn parece ser una especie de conciencia o voz propia; pero con César ocurre algo distinto. Es como una personalidad múltiple

MMJ: Yo también lo pensé así. Pero al ver a Barack y Evelyn, esas voces parecen ser el reflejo de sus propias intenciones. César también las tiene… Pero no le gusta seguirlas (risas).

E: Jajajaja. Sí. Es cierto… Otra cosa que quería preguntarte sobre César es acerca de sus dones. ¿Cuáles son exactamente? Aprende rápido, es longevo, percibe intenciones…

MMJ: Y hay más, aunque algunos dones fueron consecuencia de sus experiencias. Es un tipo sumamente creativo, y eso le ha permitido crecer mucho. Aunque probablemente Barack tenga mejor puntaje que él en un test de inteligencia.

E: ¿Y seguirá como protagonista de la segunda novela?

MMJ: Sí aparecerá en la segunda, pero allí veremos más a Lena. Ella tiene más unidad y estabilidad, por lo que comenzará a confrontar otra gama de desafíos.  

E: ¿Serán una pareja definitiva?

MMJ: Eso depende de ellos.

E: ¿Y cuál será el enemigo?

MMJ: Ya tenemos uno declarado. Pero se ha dado cuenta de que sus presas no son tan fáciles de cazar y estará preparando una estrategia diferente. Aparte, aparecerán otras fuerzas.

E: ¿El Gobierno Central?

MMJ: Es posible. Aunque prefiero que estas tengan nombre y apellido.

Entrevistador: ¿Ya tienes el título para la segunda novela?

MMJ:  Hay dos o tres títulos tentativos. Pero prefiero ver lo que hacen los personajes para tomar una decisión.

E: Te agradezco mucho por la entrevista y por la novela. Espero leer la segunda muy pronto.

MMJ: A ti. Te agradezco mucho por la oportunidad de conversar sobre esta historia. Casi nunca se cuentan con estas oportunidades cuando trabajas de manera independiente.

Reseña del autor:

Mauro Marino Jiménez. Doctorando en Filología (UNED), máster en Tecnologías de la Información y la Comunicación en la Enseñanza y Tratamiento de Lenguas (UNED, 2014), maestro en Educación con mención en Educación Superior (USIL, 2011), diplomado en Habilidades Gerenciales (USIL, 2014) y licenciado en Literatura (UNMSM, 2008). Ha publicado los siguientes libros: Edades sin nombre (poesía, 1998), La intertextualidad en la poesía de Emilio Adolfo Westphalen (ensayo, 2010), San Ignacio emprendedor (relato, 2010), Primera encomienda (poesía, 2010, 2016), La orfebrería de la palabra. Manual de Lenguaje I (2011, 2012 y 2013), Los nuevos villanos (cuentos, 2013), Competencias comunicativas en los medios virtuales (ensayo, 2013), Bosque de letras. Manual de Nivelación en Lenguaje (2015), Visiones del discurso. Manual de Lenguaje II (2016), San Ignacio de Loyola Emprendedor (compilatorio, 2016), De la tierra a las flores (poesía, 2016) y El agente y la psíquica (novela, 2017).Es conferencista nacional e internacional. Actualmente trabaja como Coordinador Académico en la Universidad San Ignacio de Loyola y docente de posgrado en la Universidad San Martín de Porres.

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