Cuando deseamos escribir un poema, pintar un cuadro o componer una canción abrimos una compuerta hacia nuestros propios sentimientos. Esos que permanecen cerrados cuando nos enfrentamos a un mundo en el que cada paso es peligroso. Ese espacio en el que debemos aprender a ser alguien diferente de nosotros mismos. Un lugar en el que la violencia y la desesperanza se alimentan con los ideales más puros y con los corazones más fuertes.

En esa chispa creativa surge una llama que no debe apagarse nunca. Al escribir, pintar o componer le escribes un manifiesto al mundo. Sobrepasas tus límites físicos. Te atreves a ser un poco más tú mismo. Aprendes de ti mismo. Escuchas a un mundo que te habla entre dientes. Sientes miedo, porque sabes que las fuerzas destructivas son más numerosas. Sin embargo, no son más potentes.

Esa misma chispa la hemos sentido nosotros, queridos lectores. Asumimos un compromiso contra los sinsentidos que invaden nuestras vidas. Tu vida. La vidas de todos. Por esa razón, surge un nombre que habla de la autenticidad. De ser transparentes en un mundo que atenta contra las promesas más dignas, contra un arte de calidad, contra los espacios para que los sentimientos se manifiesten sin temor a la devastación, contra un universo de conspiraciones, en los que los nuevos genios deben callar ante los privilegios de los débiles de talento y moralidad.

Por eso surge Retratos abiertos. En este espacio promovemos el arte, la literatura y la educación como una fuerza que transforma la humanidad hacia su lado más armonioso, más equilibrado y más verdadero. En este espacio estamos despiertos ante las iniciativas de quienes no desean contaminar su creación con los favoritismos. Retratos abiertos nace, crece y seguirá siendo un espacio independiente, con convocatoria permanente de colaboraciones y dos consignas muy simples: calidad y autenticidad.

¿Será verdad todo esto? ¿Será sostenible? Creemos que sí. Después de todo, la humanidad descansa, se nutre y camina con iniciativas como esta. Por esa razón, estamos convencidos de  este esfuerzo valdrá la pena. El resultado llegará a buen puerto. Y la aventura no será para darnos la razón, sino para crecer con todos ustedes, como en algún momento dejó patente Steve Jobs. Alguien que hizo de su trabajo un arte en vida, transformación y movimiento:

Esto es para los locos. Los inadaptados. Los rebeldes. Los alborotadores. Las clavijas redondas en agujeros cuadrados. Los que ven las cosas de otra manera.

No son aficionados a las reglas y no tienen ningún respeto por lo establecido. Puedes alabarlos, puedes no estar de acuerdo con ellos, puedes citarlos, puedes no creer en ellos, glorificarlos o vilipendiarlos. Pero la única cosa que no puedes hacer es ignorarlos. Porque ellos cambian las cosas.

Ellos inventan. Ellos imaginan. Ellos curan. Ellos exploran. Ellos crean. Ellos inspiran. Ellos impulsan la humanidad hacia delante.

Quizás tienen que estar locos. ¿Cómo si no puedes enfrentarte a un lienzo vacío y ver una obra de arte? ¿O sentarte en silencio y escuchar una canción que nunca ha sido escrita? ¿O contemplar un planeta rojo y ver un laboratorio sobre ruedas?

Mientras algunos les ven como los locos, nosotros vemos genios.

Porque la gente que está lo suficientemente loca como para pensar que pueden cambiar el mundo, son los que lo hacen.

Desde Retratos abiertos redoblamos nuestro esfuerzo y agradecemos atención a estas líneas y atención a un mejor futuro para todos nosotros.

¡Un fuerte abrazo!

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