Antonio Cisneros (1942-2012) fue uno de los más importantes poetas que vivió en nuestro país. Cultivó el ensayo, la ficción y la lírica de forma inagotable e intensa.
Como miembro destacado de la llamada “Generación del 60”, ha sido reconocido con galardones como el Premio Nacional de Poesía, Premio Casa de las Américas y el Iberoamericano de Letras José Donoso.

Aunque Cisneros fue un gran lector de su propia obra) como veremos en “Cuatro boleros maroqueros”) queremos incorporar un segundo poema llamado “Tercer movimiento (affettuosso)”.

 

 


TERCER MOVIMIENTO (AFFETTUOSSO)

Para hacer el amor
debe evitarse un sol muy fuerte sobre los ojos de la muchacha,
tampoco es buena la sombra si el lomo del amante se achicharra
para hacer el amor.
Los pastos húmedos son mejores que los pastos amarillos
pero la arena gruesa es mejor todavía.
Ni junto a las colinas porque el suelo es rocoso ni cerca de las aguas.
Poco reino es la cama para este buen amor.
Limpios los cuerpos han de ser como una gran pradera:
que ningún valle o monte quede oculto y los amantes podrán holgarse
en todos sus caminos.
La oscuridad no guarda el buen amor.
El cielo debe ser azul y amable, limpio y redondo como un techo
y entonces la muchacha no verá el Dedo de Dios. Los cuerpos discretos
pero nunca en reposo,
los pulmones abiertos,
las frases cortas.
Es difícil hacer el amor pero se aprende.