Los domingos siempre serán días nostálgicos para mí. En mi niñez, junto a mis amigos de infancia, nos íbamos a la playa. Salíamos muy temprano llevando nuestros flotadores, trajes de baño y el infaltable balón de fútbol. Cuando llegábamos, a mí me encantaba ver el horizonte, las olas y al atardecer conversar con los pescadores. Justamente una escena que recuerdo es la que plasmé en esta obra que hoy les presento.  Con el título “Embarcación Carmen” es una pequeña remembranza a mis vivencias de esos días, pero más que todo, es un homenaje a mi querida madre. Hoy muchos amigos ya no me acompañan, cada uno tomó un rumbo diferente, pero siempre quedarán plasmados nuestros recuerdos de la infancia, aquellos domingos de diversión.