Mentira es que yo no crea en la mentira, pongo de ejemplo mi vida, que hasta ayer era verdad
Alberto Alcalá

Confieso que cuando se me invitó a dar un breve conservatorio sobre la escritura de relatos en la Universidad San Ignacio de Loyola no sabía por donde empezar. Es difícil sintetizar ideas ante un tema tan basto y diverso como la narración en una conversación pasajera. Por lo que, desde un punto lúdico, me centré el carácter imposible pero verosímil de cada narración. Donde no es necesario construir una verdad con lujo de detalles a manera de documento, sino a través de imágenes y sensaciones que el lector potencial pudiera comprender.

Por todo ello titulamos la sesión como «Cuentos para conversar con mi perro», en alusión a el lazo afectivo de las historias y a la imagen icónica del querido narrador de cuentos y el curioso y crítico perro que lo acompañaba junto a la chimenea. Sin embargo intentamos que dicha conversación no fuera un monólogo y preferimos que también los jóvenes nos contaran sus propias historias.

Sin título

Jugando con el célebre pasaje de El Principito utilizamos una caja de cartón cargada de imágenes.  Cada grupo tuvo que utilizar 3 imágenes escogidas al azar y escribir en tiempo limitado, quizá demasiado limitado, una pequeña narración. En honor al esfuerzo de los jóvenes, quienes a pesar de la sorpresa no se dejaron amilanar por el reto, les presento 4 de sus relatos:

 

Cuentos-para-1

El otro mundo

Un treinta de febrero su sueño tomó valor al darse cuenta que el océano era insuficiente para vivir aventuras.
No importaba el tiempo ni las circunstancias o si la luna chocara con el sol; él solo quería explorar el mundo aéreo.
Pero al lograr salir de su mundo ordinario, se topó con la realidad: era ajeno a ese nuevo mundo. Mientras veía la luz reflejarse sobre el mar, el viento se lo llevó.

Por:  Lesly Alvarado / Nadia Calua / Gabriela Campos / Luz Bravo / Alfredo Tapia

 

Cuentos-para-2

Sueño estelar

No sabía si estaba soñando, era sorprendente lo que podía ver. Un planeta cuyas tierras lucían secas y áridas como un desierto.

Vi a un zorro de pelaje rojo, luchando con otros de su misma especie, protegiendo algo. Pero ¿qué era? Lo dejaron mal herido, mas logró su objetivo, cuidaba una pequeña hoja de trébol con la esperanza de que aquellas tierras áridas vuelvan a convertirse en el bosque que una vez fue.

Por: Lesly Vallejos / Kelly Salvador / Paloma Samamé / Carina Carrasco / Gisela Trebejo / Caroline Shicshi

Cuentos-para-3

Ilusiones

De niño soñaba con tener un genio, para así, pedirle todos los helados que el mundo pudiera soportar. Aquellos de chocolate, vainilla, lúcuma y chispitas, sin lugar a duda un maravilloso festín. Sin embargo, observé que mis zapatos estaban rotos y pensé: De qué me sirven los helados, sino tengo zapatos. Al despertar descubrí que aún no tenía al genio, pero sí muchos zapatos por lustrar.

Por:  Elvis Palomino / Roly Quispe / Shamil Rivera / Kenyi Orizano

 

Cuentos-para-4

Antonella

En una noche clara, donde la luna tenía un resplandor único, a lo lejos se escuchaba el sonido del viento al rozar las hojas. Vi entonces, una pequeña luz que iba creciendo. Cuando me acerqué me di cuenta de que aquello que brillaba era el dije de mi querida Antonella, la gatita más hermosa que había conocido en el transcurso de mi vida. Siendo yo el animal más astuto, en esos instantes mi mente se turbó al pensar lo peor y en fui en busca de ella.

Por: Yanina Antezana / Zamira Cerrón / Leyde Córdova / Ima De la cruz / Susan Paucca / Maryam Poma

 

En resumen, fue un momento de jugar a imaginar mundos posibles, algunos fatídicos, otros más realistas o intrigantes, jóvenes intercambiando perspectivas. Y quiero finalmente agradecer a Carmen Jhoana Díaz y Mauro Marino Jiménez por hacer posible este encuentro y a los alumnos e USIL por su atención. Ha sido un gusto conocerlos, ha sido un gusto vivirlo y ha sido un gusto narrarlo.

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