Vuelven los amaneceres adolescentes
Cuando la sangre es más joven que el cuerpo
Y la sonrisa te cuesta un trago de sal y de silencio.

Vuelven las visiones solitarias
cuando todo está fuera del sitio en que tenía que estar.

Lejos de las manos propias
Lejos de sus propias materias
Lejos de las piedras abiertas y de los cielos cerrados
Lejos de las patas de los caballos y de las torres más altas de la Tierra
Lejos de todos los péndulos, las interrupciones y las memorias arrancadas
Lejos de todas sus indicaciones y principios y globos de agua varados en el universo
Lejos de cajones cerrados en medio de los pechos y tumbas levantadas para habitar por la noche.

Vuelven las visiones remendadas con sonrisa de pastel y ansiolíticos y vasos quebrados
y seres en prenda.

Vuelven de espaldas, con disfraz de azar y cuchillas de óxido cocido en las regiones más propias y las huellas más frías.

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