Esta semana he disfrutado de varias publicaciones en nuestro espacio al que bautizamos como Asociación Cultural Retratos Abiertos.
 
El desarrollo de un proyecto colectivo que apoya la creación artística de forma gratuita y desvinculada de intereses ajenos a lo que debería ser la verdadera libertad creativa tiene muchos momentos de incertidumbre y trabajo duro. Sin embargo, la satisfacción de contar con personas de diferentes partes del mundo que no solo gozan (y sufren) de gran talento, sino que comparten tu visión y principios no tiene precio.
 
Esta noche evoco y celebro el hecho de que nos vamos encontrando y voluntariamente  y decidimos iluminar una luz abierta en medio del frío y de la aridez. Que optamos dar ese gran paso hacia donde no parece haber sino puertas cerradas. Que podemos hacer mucho desde lo pequeño.
 
Gracias, queridos amigos, por iluminar este día. Dios los bendiga siempre.
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